A lo largo de nuestra vida, todos tenemos experiencias gratificantes que nos hacen sentir bien y estar a gusto con nosotros mismos y con lo que nos rodea; pero también otras experiencias dolorosas o frustrantes que aparentemente nos alejan de lo que consideramos plenitud o felicidad. Ante las dificultades reaccionamos poniendo en juego nuestros recursos y tratamos de superarlas, pero en ocasiones aparecen con tanta magnitud que nos encontramos sin fuerzas para salir adelante y reconocemos que necesitamos ayuda para estar bien.

El counselling nace a partir de la constatación de esta realidad. Hay personas que necesitan ayuda y personas que pueden prestar la ayuda necesaria. En este sentido, decimos que el counselling es la relación de ayuda que se da entre dos personas que inician ese contacto queriendo respectivamente ser ayudado y ayudar.

En esa relación se establece un vínculo que compromete a ambos a iniciar un proceso de alto nivel de comunicación personal con la intención de producir en la persona que necesita ayuda un cambio que le acerque a un modo de vida saludable, equilibrado y pleno según su propia manera de concebirlo.

Es una relación asimétrica porque el punto de partida de cada uno es diferente, y el recorrido que van a seguir está marcado por distintas pautas de actuación. Uno está en situación de ayudar, y el otro espera ser ayudado. No obstante, no se trata de un itinerario basado en la relación de poder de uno sobre el otro, en el que hay una figura superior que se impone sobre otra inferior; el counsellor no prescribe lo que hay que hacer, no alecciona, no fiscaliza. La relación de ayuda está basada en la participación que abre a ambos posibilidades de transformación y enriquecimiento personal. El counsellor acompaña, estimula, da confianza, abre horizontes.

El counselling se entiende mejor si se ponen a la luz algunos supuestos básicos que lo sustentan:

  • Todas las personas tienen una tendencia hacia el autodesarrollo como las plantas tienden a buscar la luz.
  • Cada persona tiene en sí los recursos necesarios para su desenvolvimiento y puede afrontar con medios propios las dificultades que se presenten en el camino.
  • Cada persona es única y diferente, por lo que sus experiencias, sus necesidades, sus expectativas, sus circunstancias, y las respuestas que generan ante ellas son singulares.
  • Algunas personas pueden ayudar a otras en situaciones de dificultad, y es posible capacitarse personal, e incluso profesionalmente, para que esa ayuda sea realmente efectiva.

Los miembros del Equipo Despliega nos hemos especializado en esta relación de ayuda a través del Counselling y la Sistémica para que las personas decidan a dónde quieren llegar y puedan poner en juego todos sus recursos para lograrlo.

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